El Bayern Munich campeón defensor de la Bundesiliga, sumó un trofeo más a su extensa lista de triunfos al adjudicarse la Supercopa Alemana el pasado fin de semana.
El Munich se coronó campeón de la DFB-Supercup luego de derrotar al Schalke 04 con un marcador 2-0 en la gran final.
El Bayern Munich inició el encuentro controlando la pelota con jugadas rápidas y contraataques directos. Los Die Bayern se impusieron sobre el terreno de juego, poniendo muy en claro sus intenciones de no permitirles a los del Schalke 04 ingresar en su área.
Los del Munich no pudieron abrir el marcador durante la primer parte, a pesar del evidente dominio que demostraron sobre sus contrincantes. El Bayern lució superior en todo momento, aunque si fue un poco notoria la ausencia de grandes figuras como Arjen Robben, Mark Van Bommel y el francés Frank Ribéry.
Los del Schalke 04 no tuvieron ninguna oportunidad de acercarse a la portería contraría, que aparte de estar muy bien defendida por Thomas Kraft, tenía en frente un poderoso e impenetrable muro defensivo que se destacó por su excelente trabajo.
Los Die Roten, se dispusieron a superar el mal momento que vivieron en la Liga Total Cup, competición en la que el Schalke 04 se coronó campeón tras vencerlos con un marcador final de 3-1. Para lograr su objetivo, el Bayern Munich se concentró en neutralizar la estrategia de juego de los Royal Blues.
Bayern Munich se concentró en atacar la zona delantera del Schalke 04 donde figura el delantero Raúl González. El español no pudo ante la presión de sus rivales, que lo marcaban fuertemente y le impidieron lucirse y desarrollar todo su juego.
Hubo ocasiones en las que Raúl era marcado hasta por cuatro adversarios, debido a esto no se pudo destacar durante los tiros de esquina ni las ocasiones en las que fue el encargado de cobrar alguna falta. A pesar de esto, Raúl fue el único jugador del Schalke 04 que tuvo dos oportunidades de poder anotar. Ambos lanzamiento fueron de cabeza.
El Bayern dominó y controló a su rival, pero jugo sin ariesgar demasiado. Así pues la primera parte finalizó con un marcador 0-0.
Para el inicio de la segunda parte, el Schalke 04 intentó cambiar su esquema táctico colocando en el terreno de juego al defensa Sergio Escudero. El joven español de 20 años de edad, otra de las nuevas contrataciones del Schalke, debutó en el fútbol alemán sustituyendo a Peer Kluge.
A Escudero se le encomendó la complicada labor de marcar al delantero Ivica Olic. El holandés le dio un fuerte trabajo al español, esquivando la marca y escapándosele rápidamente. Olic fue una pieza clave para su equipo a la hora de crear buenas jugadas y repartir balones de manera acertada.
El Bayern Munich aumentó la presión y decidió realizar un juego más agresivo y directo. Esta reacción por parte del Munich le permitió acercarse más a la portería contraria y los jugadores empezaron a realizar lanzamientos constantes a marco. Por su parte, el Schalke 04 realizó un buen trabajo defendiéndose con buenos contraataques.
A los 75 minutos de juego Thomas Muller sobrepasó la defensa contraria y abrió el marcador con un potente lanzamiento. Tan solo seis minutos después, Miroslav Klose marcó sin ningún problema el segundo gol del Bayern Munich. Así finalizó el encuentro, con una victoria más para los campeones de Alemania.
Estos dos últimos enfrentamientos entre el Bayern Munich y el Schalke 04, nos dan una muestra de lo que será una reñida temporada 2010/11 entre los dos grandes de la Bundesliga Alemana.
Stephen Lars es un excelente escritor deportivo de Fútbol Internacional para la Casa de Apuestas Instant Action Sports. Puede hacer uso del contenido total de este artículo, siempre y cuando se mantengan intactos los enlaces y el contenido no sea modificado.